Tortilla de patatas chips (El Bulli)

tortilla-patatas-chips-bulli Tortilla de patatas chips o tortilla de patatas de bolsa. Esto sí que es cocina fácil. De entre las recetas sencillas que proponemos en este blog, es la que se lleva la palma.

La preparación se atribuye a Ferrán Adriá (El Bulli), según dicen, el mejor cocinero del mundo. Sea cierto o falso, la verdad es que probarla merece la pena.

Mucha gente asegura haber preparado ya algo igual o similar años antes de que nuestro top chef fuera conocido. Desde luego, no lo pongo en duda. Creo que yo mismo la hice en mis tiempos mozos. Pero sigamos con las versiones "oficiales"...

Otros afirman que fue uno de sus ayudantes el que, tras un servicio de cenas en "El Bulli" y harto de bregar con los fogones, debía preparar el propio condumio de los cocineros, camareros y demás miembros del equipo. Agotado y sin ganas de pelar ni lavar patatas en ese momento, se le ocurrió hacer una tortilla de patatas con una bolsa de patatas chips o, dicho más correctamente, crisps; ya que las chips (o "french fries") vendrían a ser nuestras tradicionales patatas fritas de sartén de toda la vida.

El experimento salió tan bien que el propio Ferrán Adriá, presente en la cena, se apropió de su autoría o, más probablemente y con el paso del tiempo, se lo atribuyeron a él.

Sea cual sea la historia real el caso es que la leyenda se forjó en "El Bulli", el restaurante con más fama a nivel mundial y cuyo máximo representante es el propio Ferrán Adriá, por lo que he decido llamar a la receta "tortilla de patatas chips (El Bulli)" y así, todos contentos...

No obstante, la receta es tan fácil que debería incluirla en la sección "cocina de supervivencia", sabiendo además que para tal fin fue creada.

Dada su extrema sencillez, antes de proceder con la misma, hablaremos brevemente de "El Bulli".

El restaurante, dirigido por Ferrán Adriá, pasa por haber sido reconocido como el mejor a nivel mundial. Sólo permanecía abierto durante seis meses al año. Los otros seis eran dedicados a la investigación y creación de nuevos y excitantes platos para la siguiente temporada.

La única forma posible de degustar sus manjares era mediante reserva confirmada y, dado que sólo ofrecían unos 80 servicios de cena (exclusivamente y en un sólo turno) al día, las listas de espera eran kilométricas.
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El menú (único e invariable) consistía en varias decenas de platos (de bocado, claro) que se servían con una disciplina casi prusiana y en perfecta armonía con el entorno. No era posible, por tanto, comer " a la carta".

Cada temporada el menú era cambiado prácticamente en su totalidad.

El 31 de julio de 2011, y en plenitud de su éxito, Adriá decidió cerrar definitivamente "El Bulli" y embarcarse en un nuevo proyecto: Una fundación gastronómica dedicada a formar a nuevos talentos de la cocina, intentando fomentar primordialmente su creatividad.

No se trata exactamente de una escuela sino de una ocasión de desarrollo profesional, de dar una oportunidad a las nuevas jóvenes promesas de la gastronomía.

La Fundación otorgará a estos alumnos cierto número de becas anuales para formarse en "El Bulli". Como os podréis imaginar, el proceso de selección de dichos "aprendices" (por llamarlos de algún modo) será muy riguroso y a la altura del nivel de exigencia del restaurante, considerado durante muchos años como el mejor del mundo.

menu-bulli Siempre ha existido cierta polémica respecto a las virtudes de este santuario gastronómico. Algunos afirman que eso no era comida de verdad, que salías con más hambre de la que habías entrado, que era puro marketing...

No lo sé. Lamentablemente no he tenido el privilegio de degustar su cocina pero, en mi humilde opinión, debería considerarse como un oportunidad única en la vida (excepto para ciertos privilegiados) de probar nuevas experiencias.

Ferrán Adriá siempre ha defendido que el placer de la comida no se encuentra sólo en el sentido del gusto, sino también en la vista, el olfato, el tacto, e incluso el oído. Y cada plato que él crea es una nueva experiencia sensorial única e inimitable que no se limita a lo meramente "gustativo".

Yo, en un principio, he de reconocer que también era bastante escéptico. Esto hasta que llegó a mis manos, no sé cómo, uno de los libros publicados por Adriá que contenía, más que sus recetas (que también) su filosofía gastronómica. La filosofía de un ser inquieto, creativo y en permanente evolución. Así que me dediqué a recopilar toda la información que pude sobre este genio. Libros, documentales, reseñas de internet, etc.

La pasión por su trabajo, su imaginación, la técnica depurada en la ejecución culinaria y el ingente número de horas de dedicación plena para crear esas pequeñas obras de arte, no pueden ser despreciadas con un simple "es que me quedé con hambre...". Es mi opinión pero, como siempre al tratarse de "arte", todas las opiniones son respetables...

¡Qué le vamos a hacer! Bajemos al mundo terrenal y centrémonos en la receta que hoy nos ocupa que, aun no siendo propia de un restaurante de lujo, nos va a saber igual de rica. Vamos a ella...


INGREDIENTES (4 px):

- 8 huevos
- 1 bolsa de patatas fritas
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal gorda
- 1 cebolla pequeña (opcional)


RECETA:

Tanto la preparación como los ingredientes son muy sencillos. El típico día que estamos cansados, vagos, o hambrientos... podemos confeccionar esta receta sin ningún problema.

En primer lugar, cascamos 7 de los 8 huevos en un bol y los batimos con un puntito de sal. ¡Ojo con la sal, que las patatas fritas ya llevan bastante!

Nos dirigimos a la despensa, esa en donde guardamos nuestras más preciadas joyas (latas de conserva, chocolate, "panchitos" y porquerías varias) y cogemos una bolsa de patatas fritas procurando no golpearnos la cabeza con la puerta, que luego la tortilla con aspirinas sabe "como rara".
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Hacemos un corte en la bolsa para que pueda salir el aire y la estrujamos con arte para trocear ligeramente los tubérculos, al gusto. Añadimos las "chips" al huevo, de modo que se empapen en él y se hidraten. Es uno de los secretos de esta receta. No os precipitéis aquí. La patata debe absorber el huevo durante al menos unos 10 minutos. Mientras, vais poniendo la mesa.

Si os gusta la tortilla con cebolla, picáis finamente una cebolla pequeña, la pocháis a fuego lento y se la añadís a la mezcla.

Pasado el tiempo, batimos el octavo huevo (no confundir con "el octavo pasajero", que ese era un "alien") y se lo agregamos al conjunto. El motivo de esto es hacer que el resultado sea más jugoso, ya que la patata habrá absorbido la mayor parte del huevo anterior y el conjunto estará como seco.

Calentamos una cucharada de aceite en una sartén y añadimos el contenido del bol, removiendo enérgicamente un par de veces para que no se pegue al fondo. Cuando veamos que se empiezan a cuajar los bordes es el momento de darle la vuelta.

ferran-adria-simpson Para dar la vuelta lo dejo a vuestra elección: Si tenéis maña, confianza y experiencia lo podéis hacer como los profesionales, es decir, golpe de muñeca, tortilla hacia el cielo y aterrizaje sin incidencias de vuelta a la sartén. Os aviso que si no lo habéis hecho nunca, la tortilla puede acabar en el suelo previo choque con el techo y algún que otro rebote en cualquier obstáculo que ni sabíais que estaba ahí. Como contamos en este blog con el campeón del mundo de "lanzamiento de huevo hacia arriba" podéis preguntarle a él o leer sus experiencias en su memorable artículo "Mis inicios en la alta cocina". ¡Je,je! Es broma, ¿eh...?

Si no estáis seguros, os recomiendo el método tradicional. Es decir, ponéis un plato de superior diámetro al de la sartén y, con decisión, la volteáis. Luego deslizáis con suavidad el contenido del plato de vuelta a la sartén y listo.

Ya por último, la dejáis cuajar a vuestro antojo. Personalmente la prefiero poco hecha, jugosita, pero esto ya va en gustos...

La sacáis a un plato para servir, y a disfrutar...

No va a ser, probablemente, la mejor tortilla que hayáis comido en vuestra vida, pero os aseguro que tampoco va a ser la peor. El resultado final ES MÁS QUE DIGNO. Es mejor que la mayoría de pintxos de tortilla que podéis encontrar en cualquier tasca y está a años luz, yo incluso diría que es infinitamente superior, a esas tortillas prefabricadas que ya vienen cocinadas y que podéis encontrar en las estanterías de los supermercados.

Cuando la probéis, espero vuestros comentarios. Como siempre y mientras tanto...

Buen provecho.

Y no olvides seguir leyendo más recetas en nuestro blog...



13 comentarios :

  1. Bueno, esto ya parece más fácil para mi nivel. Osea que se puede hacer cocina de esa de alto copete en casa incluso yo? Cunado prepare esto diré que es una receta de Ferrán Adrián y se van a quedar de una pieza ¡ya te contaré!

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    1. Realmente, amigo Roberto, esto no es lo que se comía en "El Bulli". Como ya explico es una receta que hicieron para cenar los cocineros después de trabajar. Pero el resultado fue muy bueno, desde luego. Pueba y me cuentas. Por cierto ¿volviste a intentar hacer el huevo a baja temperatura? ¿qué tal fue?

      Un saludo.

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  2. Buenísmo artículo speed. La verdad es que esta receta ya la había hecho yo. Y sale muy muy rica. Se la vi al propio Adriá en unos videos que hizo de cocinar en 10 minutos o algo así, a José Andrés y a Arguiñano. No se me había quedado lo del último huevo pero es bueno que lo recuerdes, para esta tortilla y para todas. Yo siempre había pensado que el Adriá este era un poco gilip... pero tal vez tengas razón.

    Saludos y gracias por esta receta tan rica y sencilla.

    p.D.: muy buena la foto del chef. Da hasta miedo. Es feo pero interesante ¡ja,ja!

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    1. Sí, Rosa. Yo también la vi la primera vez en un video de esos que me dices. Lo de el gran José Andrés es normal, se formó con Ferrán Adriá en el Bulli. No sé si incluso estaría en la famosa cena. Y Arguiñano, aunque a otro nivel, como es amiguete de los dos, pues lo ha copiado, como yo... Creo haber visto esta receta a Arzak también aunque de eso no estoy seguro.

      A mí tampoco me caía muy bien Adriá hasta que empecé a seguirle. Debe tener un carácter endemoniado, como todos los grandes chefs... excepto yo jajajaj...!!!! debe ser por eso que no triunfo.

      La foto es la mejor que he encontrado que reflej su personalidad.

      Un saludo.

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  3. Estimado Jon DC (SpeedMaster):

    El artículo, además de nutritivo e interesante es muy ameno en su lectura. Enhorabuena por eso. La tortilla… pues no sé, aun no me he puesto con ello, y puede que jamás lo haga. Eso sí, intentaré ver a quien convenzo para que la haga por mí. De seguro que está mejor que esas horrorosas tortillas prefabricadas, precocinadas y precintadas.

    Sobre su autoría permíteme que dude que sea idea original de “El Bulli”, o al menos idea única, pues muchos años antes de ser popularizada por el Sr. Adriá, un amigo mío, casi tan vago como nosotros, o igual (pues más es imposible) echaba papas (aquí así llamamos a las patatas fritas, chips, o crisps) en las tortillas con el fin de mejorar una posible tortilla francesa. Cuando en el armario de las “porquerías varias” no encontraba papas pues era capaz de utilizar cualquier cosa: ganchitos de queso, gusanitos etc. Nunca jamás probé ninguno de sus experimentos, que me parecían demasiado atrevidos en algunos casos, y él lo comprendía en realidad, pero siempre defendió que la “tortilla de papas” estaba muy buena.

    Sobre lo que me trasmite el Sr. Adriá mejor me lo callo. Porque quizá estoy equivocado y porque veo que le tienes por genio. Aun así no te voy a negar que me hubiera gustado cenar un día en “El Bulli”, más por curiosidad que por otra cosa. Pero es mosqueante que rodeados de tantos platos exquisitos y de tanta genialidad los cocineros prefieran comer una simple “tortilla de papas”.

    Pueden pasar años (no bromeo) hasta que me dé por hacerme una tortilla, y si no he conseguido que nadie la haga por mí tendré que hacerla yo. Te prometo que la próxima que yo haga será de papas, si no he muerto antes. Eso sí, le daré la vuelta con un plato, pues con el “lanzamiento de tortilla a golpe de muñeca” ya tengo experiencias igualitas a las que has descrito. Como si me hubieras visto… te lo juro. Pero no te extrañe que en ese caso lo que se me vaya al carajo no sea sólo la tortilla, sino también la sartén y el plato. A tomar por saco todo… como si lo viera. Quizá llame a un notario para que pueda certificar el posible record de “lanzamiento sincrónico de plato y sartén” en la modalidad ambidireccional; ya que no pude batir el record de “lanzamiento de huevo cascado” por los motivos que tú ya conoces.

    Un abrazo.

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    1. Hola, MEL. Evidentemente la autoría de quien "perpetró" esta tortilla por primera vez no está nada clara. La verdad es que yo, cuando era joven, al volver a casa después de una noche de esas de sábado de juerga salvaje, y con más hambre que el perro de un titiritero, también he hecho cosas de esas. Un par de huevos semi batidos con cualquier cosa abierta que se pudiera encontrar en un frigorífico y, cómo no, también con papas de estas. Estas mezclas son irreproducibles en este blog por el asco que podrían provcar a los lectores... y a mí mismo con el paso de los años... jejeje...!!! El caso es que tienes razón: digamos que se "popularizó" mediante Ferrán Adriá.

      Respecto a tu opinión acerca de este cocinero, eres muy libre de expresarla. Ya he comentado que a mí, al principio, me parecía un vendedor de humo. Puedo comprender perfectamente a quien así piense. Sólo después de los años me he dado cuenta de que no es así. Pero sólo es mi opinión, claro.

      Sobre el tema de qué comen los cocineros, te puedo asegurar (y a algunos conozco) que comen de todo menos lo que preparan para sus clientes. El propio Adriá reconoce que su comida no es para todos los días. Incluso, para él, no se trata de comida, sino de probar nuevas experiencias sensoriales.

      Te animo a que cocines (al menos una vez) esta receta. Más sencilla no puede ser. Siguiendo las instrucciones es imposible que salga mal. Y para darle la vuelta... llamas a alguna vecinita de buen ver y que te ayude. Y ya de paso la invitas a cenar e igual hay suerte... jejeje...!!! Ya sabes que a las mujeres se las conquista por el estómago... ¿o era al revés? Bueno, qué más da... ¡Ah! Si es notaria, mejor, que aparte de poder registrar tus "records", seguro que está forrada y te arregla (y alegra) la vida.

      Un saludo y espero ansioso tu siguiente artículo en cualquiera de los blogs.

      P.D.: Mentalízate... no soy vago... no soy vago... no soy vago.... jajaja...!!!

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  4. ¿Se puede añadir ajo? Cuando hago una tortilla tradicional, siempre pongo un poquitin de ajo con el huevo...

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  5. Me vas a perdonar pero esta receta la hacía mi tia abuela (y no es broma) cuando yo tenía 6 años y ahora tengo 35, así que no creo que sea invención de Adriá ni de nadie de su restaurante...en cocina todos intentamos sustituir ingredientes por algo similar y no hay que ser el mejor cocinero del mundo para utlizar esta lógica. En todo caso, la receta está muy bien.

    Un saludo

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  6. Pues hace 30 años ya me la preparaba mi tía para cenar cuando estaba ocupada.

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    1. Pues me alegro de que te pusiera cosas tan ricas para cenar....

      Lo que explico es solo la versión más generalizada y/o popular de la receta. Yo también me las hacía antes de conocer "oficialmente" la receta.

      Un saludo.

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  7. Adriá, .... Venga ya!! En el año 73, haciendo el servicio militar en Las Palmas (Infantería de Marina) Uno de los cocineros, en ciertas horas por las tardes, ya nos preparaba las tortillas de patatas en un camping gas. Lo mejor es que el cocinero las había visto hacer en el periodo de reclutas en Cartagena. Así que menos lobos, Adriá.

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  8. Ji ji ji.... Pues sí que tiene años la receta... je je...

    Como ya comento en el artículo, me limito a exponer la versión que se considera "oficial". Desde luego no dudo que esta receta tenga más años que la polka, pero es lo que hay... Lo importante es que está rica.

    Un saludo.

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